Más rollos 8mm en el Persa Biobío
Cada tanto en el Persa Biobío aparecen rollos de cine en 8mm y súper 8mm. No hay locales especializados en el formato y los dedicados al cine (cada vez menos) pocas veces tienen más de dos o tres rollos a muy altos precios. Las cintas que se mantienen en los mesones son las de dibujos animados y una que otra recortada versión súper 8mm de algún clásico de Hollywood.
Hasta hace unos tres años estuvo abierto un puesto que ofrecía las mayores sorpresas del sector. Karman, un anciano mago y anticuario, mantenía es sus repisas todo tipo de cámaras, proyectores, lentes y cintas de 8mm, súper 8mm y 16mm. Vendía los rollos de 8mm en bolsas cerradas, a precio único, viniera lo que viniera adentro. Casi todos los paquetes tenían 5 o 6 rollos de diversa procedencia y temática. La norma, eso sí, es que siempre se incluía una porno 70tera y películas caseras chilenas o extranjeras.
Hace unas semanas encontramos en San Isidro, en el suelo, un puesto con gran cantidad de rollos chilenos de los 30s, 40s y 50s en muy buen estado (un par a color). Son películas de aficionados con recuerdos familiares típicos: muchos niños, playa y fiestas. Cada tanto se cuelan imágenes de la ciudad que son verdaderos testimonios de época. Ya serán digitalizadas y publicadas acá.
Miguel, el vendedor de San Isidro, tomó la posta de la búsqueda y esta semana volvió a sorprendernos con otra docena de rollos muy bien tenidos. Son películas del '47, '48 y '49, de recuerdos familiares. La novedad esta vez es que cada rollo viene en su correspondiente caja original y hay gran cantidad de datos vinculados. Todo, por ejemplo, fue filmado por Enrique Fernández. Hay imágenes de Ventanas, Pucón, Santiago, Mendoza y Til-Til. Además de las imágenes familiares, se percibe una intención de retrato costumbrista con muchas secuencias de faenas campesinas y paisajes.







